Pirineos – Costa Azul

 

A Provence

27 de Mayo, 2014
Puigcerdà

He dormido de maravilla (como lo hacen los que no deben nada) y me levanto muy temprano, son apenas las 5:30am, y me estoy muriendo por tomarme un café pero me tendré que quedar con las ganas pues el desayuno no es sino hasta las ocho y media. Me alisto, cargo la moto y antes de las siete ya estoy en camino. La ruta que he planeado es por la D118 a Quillan-Carcassonne, y de ahí al norte a cruzar el Parque Natural de Alto Languedoc, después autopista a Montpellier-Avignon, y a pasar la noche en el pueblo de Gargas, en el corazón de Provence, para al dia siguiente continuar a Cannes. La distancia total son poco mas de 700km.

Ya esta la ruta planeada y metida en el GPS, y ha quedado así:

Es una mañana preciosa, el clima pinta bien y como es muy temprano me encuentro las calles y carreteras con cero tráfico. En cuestión de segundos ya estoy en Francia, rodeo el enclave español de Llivia y a unos pocos kilómetros doble a la izquierda, al norte, hacia el Pirineo Francés. El paisaje es primoroso, hace algo de frío pero me he puesto la chaqueta y guantes calefactables de Gerbing que funcionan de maravilla, así que vengo calientito y sin sentirme como el muñeco de Michelin con capas y capas de ropa encima. Al poco tiempo entro a un largo cañón del cual no saldré en horas, siguiendo el cauce de un río pequeño pero muy rápido. La carretera está en pésimo estado y no hay practicamente nada de tráfico, pero la temperatura sigue bajando hasta llegar a unos seis grados. De las preciosas vistas de montaña que me esperaba no hay ninguna, pues sigo por el cañón. Me imagino que por eso se les llama “pasos”.

Ya casi listos

El tiempo promete

El odómetro en millas, y la temperatura al salir.

Así pasan un par de horas, muchísimas curvas, paisajes divinos, pero un asfalto atroz, y ya me duele la espalda de tanto brincoteo a pesar de que voy lento y esquivando lo más que puedo. Me paro por fin a tomar mi primer café en un restaurantito que a la vez es lugar de pesca recreacional (esto a mis hijos les encantaría) y continúo el camino. Ya llegando a Quillan se mejora por fin el estado del camino y mi espalda lo agradece. Mi siguiente parada será en Carcassonne.

Curvas ciegas y algunas muy cerradas.Tráfico: Cero

El paraje cambia y ya no hay bosques, sino colinas y praderas con sembradíos, es un area muy bonita y al poco rato ya veo la infinidad de anuncios de hoteles y servicios turísticos de Carcassonne. La única vez que he estado en Carcassonne fue hace poco menos de 23 años, y no me interesa meterme a visitar la ciudadela, aunque si tengo oportunidad de sentarme a comer un Cassoulet no me lo voy a perder. Llego a los límites de la ciudad y estúpidamente sigo las señales en lugar de hacerle caso a GPS y adherirme a la ruta que ya preparé, asi que el precio a pagar es estancarme en tráfico. Luego de unos tortuosos quince minutos, llego a la entrada a la ciudadela, pero ya está repleto de autobuses turísticos, grupos escolares, y la mitad de la población de Seúl y Shanghai, así que en segundos me voy de ahí. Prefiero conservar los gratos recuerdos que tengo y no meterme al area peatonal que parece hormiguero de tanta gente que hay. Curiosamente, llego a la misma carretera vecinal por la que estuve hace tanto tiempo y que ofrece una vista hermosa de la ciudadela, y es ahí donde me paro a tomar un par de fotos. Al cabo de unos minutos, de regreso a la montura y al camino de nuevo. Ya de por sí odio las concurrencias, y en moto, mucho más.



Veintitrés años después, en el mismo lugar – literalmente -.

Cruzo el Canal du Midi, que conecta el Atlántico con el Mediterráneo cruzando todo el sur de Francia, y sigo al norte rumbo a la ciudad de Mazamet pues quiero cruzar esa area del Alto Languedoc, que promete muchas curvas, vistas bonitas y poco tráfico – espero -.

La carretera es muy buena y con poco tráfico. Paso Mazamet y el pequeño pueblo de Olargues que es simplemente precioso y cuenta con un puente hermosísimo, aparentemente construído en 1202.

Sigo el camino pero ya me está pegando el cansancio, y me doy cuenta que no he tomado casi nada de agua. Es hora de parar y tomar un descanso pues aún falta mucho camino por recorrer, y al pasar por la pequeña ciudad de Hèrèpian veo un parquecito con una banca que se ve MUY cómoda, junto a la alcaldía y la estaciòn de policía. No hay mejor lugar para echar una siesta con tranquilidad, así que en dos segundos estoy ahí, me quito el ajuar y me acuesto a descansar.

No hay mejor cama

Es increíble el poco tiempo que el cuerpo necesita para recuperar energía, a pesar de que en realidad no dormí nada simplemente el hecho de acostarse a reposar con las pezuñas al aire y elevadas es maravilloso. Como siempre, vengo con el tiempo medido y no me puedo dar el lujo de desperdiciarlo, así que en pocos minutos me alisto y reemprendo el camino. No traigo mapa de Francia por dejarlo al último momento, y en las gasolineras que he parado no han tenido el mapa regional que necesito, asi que combino esto con mis grandiosas ideas de último minuto y en lugar de seguir los letreros que me indican CLERMONT-l’HÉRAULT y de ahi a la autoroute, me desvío a otra carretera “secundaria” haciéndole caso al GPS. Mi primera impresión es la de haber encontrado una joya de camino pues va por sembradíos y praderas muy bonitas, pero cada vez el camino de hace más y más angosto hasta que apenas caben una moto y un carro al mismo tiempo (no hay ni un alma más), y comienza a subir el terreno. A pesar de que el pavimento esta muy bien, deja de haber señalización y la poca que hay nada más sirve para confundirme más. El camino es tan angosto que ni siquiera puedo darme la vuelta en “u”, pues el desnivel es tanto que me arriesgo a tirar la moto. No me queda de otra mas que hacerlo después de haber girado en la dirección equivocada, y el GPS anda tan perdido que ya no sabe ni para donde va. Estoy perdiendo mucho tiempo entre la baja velocidad y las múltiples paradas para saber en donde diablos estoy, pero por fortuna aún es temprano. A los pocos kilómetros veo un ciclista (¡hay vida por aquí!) y a los pocos metros veo el embalse que tiene al lado un pueblo y un camino que ya me llevará a la carretera principal y de ahí a la autopista. Al mismo tiempo y por arte de magia el puto GPS se orienta de nuevo y decide cooperar… Coño!

Por creerle al GPS, acabé aquí

Por fin, civilización!

A Partir de aquí me quedan 180kms hasta la casa rural donde he reservado, casi todo de autopista excepto por el area urbana de Montpellier. como ya no pienso hacer paradas y ya me muero de hambre, no me queda otro remedio mas que ahogar mi orgullo y hacer lo inimaginable, que es detenerme a comer en un McDonalds… EN FRANCIA! Y el problema principal es que no hay nada abierto por estos pueblos, y si no como algo ahora sabrá Dios cuando encuentre un lugar para comer. Ni hablar, probaremos hamburguesas francesas.

Sacrilegio.

Como siempre la autopista me da la oportunidad de descansar, la moto y yo vamos mas refrigerados y relajados, y yo oyendo algo de música. Esta vez escuchamos una colección de hits de los ‘70s que bajé del iTunes radio, pero el gusto se me termina al llegar a Montpellier. Siempre me causó curiosidad esta ciudad, dándome la impresión de ser un lugar de tamaño ideal y con un clima y ambiente perfectos, pero el maldito tráfico que hay de inmediato reduce el encanto a CERO. Se supone que voy por via rápida pero esto parece estacionamiento, y solo las motos y scooters van a la velocidad del sonido. Me da risa cuando dos tios en una moto me alcanzan y me empiezan a saludar en árabe, han visto la placa de Dubai y creen que son un Habibi más. Por fin logro salir de la ciudad y comienza la autoroute de pago A9 hacia Avignon, que está retacada de tráfico también. Me pregunto si estarán regalando algo en Avignon porque todo mundo parece dirigirse allá, pero la gran mayoría se desvían hacia Marseille, gracias a Dios, y el relax vuelve. Cuarenta minutos después, llego a Avignon.

La ciudad esta bastante saturada de tráfico para variar, y me tardo varios minutos en llegar al centro histórico, que es realmente precioso por estar las murallas de la ciudadela prácticamente intactas. Esta rebozante de turistas y autobuses al igual que Carcassonne, y como eso me repugna continúo sin parar excepto para tomar una foto. Ya estoy cansado y la idea de una cerveza helada en un pueblo tranquilo suena casi como a sueño erótico.
Cruzar el área urbana me toma bastante tiempo pues hay infinidad de semáforos, las autopistas en si no entran a la ciudad y las carreteras secundarias de acceso llevan bastante tráfico y muchos semáforos. La carretera departamental D900 es bonita pero con bastante tráfico también, pero este va menguando al alejrme de la ciudad. Ya por fin, llego a mi destino que es la casa rural Mas de la Tour, que es simplemente excepcional y exactamente lo que yo quería. Hay amplio espacio para dejar la moto y se siente muy seguro. Me bajo de la moto y me doy cuenta que físicamente estoy más cansado de lo que pensaba, ha de ser el ritmo de los dos últimos días donde no ha habido un minuto que perder.

Llegando a la casa “Mas de la Tour”

El parking de hoy

Me recibe Monsieur Daniel, que el dueño, y me lleva a una habitación, que aparte que es muy cómoda y bonita me da unas vistas muy hermosas del campo y los viñedos aledaños, y es en este momento que mi primera cerveza helada me dura como dos segundos. Después de un baño me voy enseguida a cenar pues si me siento o me acuesto seguro que ya no me levanto.

Monsieur Daniel, todo un caballero.

Excelente habitación

Con hermosas vistas…


Y otras no tanto…

Por lo menos la carne es “Halal”. Especialmente el cerdo.

El restaurante es simplemente excelente, hay un cocinero Marroquí (o Argelino, qué se yo) muy amable y la chica a cargo de todo es la hija del dueño. El menú es variado y todo se prepara en el acto, así que acompañado de un vino de la casa me devoro una carne que está exquisita.

ANTES

DURANTE

¡DESPUES!

Después de esto ya no queda energía para mucho, así que a dormir, pues mañana será otro día muy activo. Ha sido un día largo e inolvidable, sin ningún susto o contratiempo. El clima y la ruta han sido inmejorables, y espero que mañana no sea la excepción.

Me quedó espacio para tomarme un calmante

 

 

28 de Mayo, 2014

A Cannes

Ha sido un descanso excelente, y a pesar del cambio de horario no me levanto tan temprano como de costumbre sino a la hora perfecta, eso de las 7am cuando ya comienza el desayuno. Bajo al comedor y el señor de la casa (no recuerdo su nombre!) ya está ahí preparándome mi café. Es un señor genial y de muy bien humor, y me ha hecho sentir como en casa desde el primer momento. La casa, el restaurant y su gente son de lo más recomendable.
Se puede ver en: MAS DE LA TOUR – Hotel, Restaurant | Official site

Después de una hora o algo así me preparo y me voy directo hacia la gasolinera más cercana el el pueblo de Apt, a solo un par de kilómetros de aquí. Por fin ahí logro comprar mi mapa y ya así me siento un poco más seguro, con menos probabilidad de caer en una de las trampitas del GPS.
La carretera es sensacional, poco tráfico y muchas curvas y colinas y todo verde, como dios manda. Encuentro un par de motos (que no he visto ninguna desde que salí de Montpellier) y hasta una bandad de ciclistas que me salen de repente detrás de una curva muy cerrada, pero por suerte no hay ninguna sorpresa o susto. Alcanzo a un grupo de Harleys que van obviamente hacia la autopista también, pero conservo mi distancia pues ni me siento con ganas de hacer sociales ni tengo el tiempo. Calculo unas tres horas a Cannes, mas la hora de rigor que me tarde en desempacar y re-empacar, mas el tiempo que tarden las formalidades de entregarle la moto a Alex, el dueño de Columbus International, la compañía de renta de motos donde se hospedará la Motorka.
La autopista no me da ningún problema, pago en efectivo en todas las casetas, y sin problema alguno, con solo la nota de que al pararme en el motores veo a la personalidad de la semana en una Honda Goldwing blanca hecha Custom que está simplemente HORRENDA, y justo cuando me entra la náusea veo a mi moto y me siento mejor… Simplemente, ME ENCANTA.

El GPS me lleva bien a las oficinas de Alex, y el tráfico en Cannes no está muy denso, de hecho ha sido el menos problemático. Llego a la dirección adecuada y tras una breve llamada telefónica baja Alex a recibirme. Alex es alemán, sumamente amable y muy profesional. Tras hacer un minucioso inventario y revisión de la moto, me da los papeles adecuados y me llama un taxi pues ya se me ha pasado la hora de salida del autobús, ya no me quiero imaginar lo que va a costar, pero perder el vuelo sería significantemente más caro, así que ni hablar.

Aquí se queda la Motorka, en la CALLE!?

Ya en el taxi por fin me empiezo a relajar, el ritmo de estos viajes es alucinante, y a pesar de que lo disfruto a más no poder, tengo que aceptar que es muy cansado y termino exhausto. Eso sí, los kilómetros y el placer, nadie me los quitará nunca.

Esperando para abordar en el aeropuerto de Niza

Ocho horas después, me encuentro de regreso en el Medio Oriente y – sometido al bombardeo de la vida diaria de inmediato -, comienzo enseguida a soñar y a sentir la emoción de planear la próxima etapa de este viaje sin destino final, que aunque sabremos que llegará algún día, no está aún planeado. Para nada.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: