Costa Azul – Valle de Aosta – Milano

 

Sábado 12 de Julio, 2014

Completada la primera parte del maratón. El vuelo a Dubai transcurrió sin novedad, no hubo niebla a la llegada ni tampoco demoras por el exceso de tránsito aéreo (increíble pero cierto), y como logré dormir tres horas antes de salir no llegué hecho pedazos como de costumbre. Es más, tan puntuales llegamos que tuve mucho tiempo para ir a casa y hacer varias cosillas como regar las tres plantas que aún no se han muerto por el calor, empacar algo y tomar una ducha con calma antes de llamar al taxi, que milagrosamente vino casi de inmediato. Todo va en marcha.

El aeropuerto de Dubai es enorme y lo están haciendo gigantesco así que decidí traerme la maletita de cabina con ruedas de “The North Face” que tan buen resultado me ha dado. La verdad prefiero la bolsa de BMW pues es más espaciosa y rápida de asegurar a la moto pero es difícil de andar cargando en viajes de este tipo donde pasaré por dos aeropuertos, aparte de tomar taxis y autobuses, así que las dichosas rueditas no tienen precio.







El vuelo a Niza va bastante lleno por estar ya bien entradas las vacaciones de verano para todo el mundo y hay una cantidad ridícula de gente viajando, ya sea en conexión por Dubai o huyendo de aquí a pasar el verano en sus países de origen. Nunca deja de sorprenderme cómo si volar es tan caro porqué van los aviones abarrotados de humanos. Como también coincide que es el mes de Ramadán en el mundo musulmán, pues con más razón se va uno de aquí. Como está prohibido comer, beber, o fumar en público durante el día y TODOS los restaurantes (y bares!!) cierran, pues no hay ni que describir las ganas que tiene uno de escaparse aunque sea por un par de días.
Ya estamos por abordar, normalmente camina uno directamente al avión pero en esta ocasión está esta en una posición remota asi que nos lleva un pequeño autobús especial de super lujo para mantener contenta a la burguesía.





Hoy vamos en el avión que nada más tiene dos motores.







Ya me está pegando la fatiga, una copa de champaña y seguro voy a dormir como cuando era soltero y no tenía deudas.
Ni siquiera me he sentado y ya viene la chiquita a traerme mi copa de Dom Perignon y yo me dejo querer sin mucho esfuerzo. Es exactamente el tipo de anestesia que me hace falta, y poco después del despegue me sirven un desayuno continental que me cae de maravilla pues mi último bocado fué sobre la China Oriental.








Después de devorarme el desayuno, a dormir. El tiempo de vuelo es poco mas de seis horas así que tengo tiempo de sobra para recuperar algo de sueño e intentar llegar mas o menos fresco.

Y vaya que dormí bien, pero como es natural cuando todo va de maravilla algún inconveniente tiene que pasar para devolvernos humildad, y en este caso me desperté con una cagalera de campeonato, seguramente cortesía del dátil y café árabe que me tomé al abordar el avión. Curioso, pero ni siquiera después de casi treinta años de estar volando me acostumbro a cagar en el avión, especialmente cuando se trata de esas diarreas que te incitan a ir al hospital más cercano a rogar que te hagan una transfusión de caca. Seguramente se me pasará rápido así que no le doy mayor importancia.


El tiempo no se ve muy prometedor en el área, especialmente hacia las montañas. Traigo tantas ganas de subirme a la moto que no me importa si llueve, por lo menos así le daré uso al traje impermeable que en dos años que lo tengo solo lo he usado una vez.








Ya he llegado a Niza y estoy por abordar el autobus a Cannes, serán unos :50 minutos de camino. El agotamiento está pegándome muy duro y debe de ser que estoy muy deshidratado, asimismo, traigo leves molestias en el estómago pero no pasa de ahí.










Ya estoy en Cannes en la plaza central, es un lugar bonito pero esta atiborrado de gente y ni de coña me voy a acercar aqui con la moto a hacer fotos. Un vistazo alrededor y noto que la moyoría de la gente en la plaza y en los taxis son de origen africano, mas bien parece que estoy en Nigeria y no en Francia. Enfrente veo una farmacia y a por ella! La chica que está atendiendo evidentemente odia su trabajo, asi que después de mucho preguntar me da una caja de polvo para rehidratar BEBÉS, pero no importa.














La oficina de Columbus International, la agencia de renta de motos donde tengo hospedada a la motorka esta solamente a un par de cuadras, así que en un par de minutos llego ahí y lo primero que veo es a la Motorka, Alex (el dueño) ya la tiene preparada y lista para irnos a quemar pavimento.







Batiendo mi propio récord estoy listo en solamente media hora, y todo en orden. Alex sale a darme la despedida y a desearme buen viaje, es un tipo estupendo y muy profesional. Hoy traigo muchas menos porquerías que de costumbre, así que empaco rápido y sin problemas aprovechando el cavernoso espacio de la Givi Maxia 53.





Salgo hacia el norte y de inmediato se aparecen los nubarrones que vi desde el avión. Es augurio de lluvia pero todo indica que la tormenta me quedará a la izquierda, y se me hace fácil pensar que si comienza a llover será solo cuestión de pararme en un lugar adecuado a ponerme el impermeable. Fue mucho más fácil pensarlo que hacerlo pues en cuestión de minutos comienza a llover y rápido aumenta de intensidad, y POR SUPUESTO que no hay lugar donde pararme pues ya estoy en carretera y sin espacio para detenerme. La chaqueta Airshell me protege bastante bien de una lluvia ligera pero con esta lluvia tan fuerte no hay nada que hacer, así que en cinco minutos y ni llegando a Grasse ya tengo la camiseta y guantes empapados, y aunque no me incomoda la mojazón el frío está poniéndose muuuuy molesto ahora que la temperatura baja al subir a la montaña, ya ni llorar es bueno así que continúo hasta que salgo de las nubes y la lluvia y llego a un mirador donde por fin me paro a secarme y cambiar de camiseta y guantes, y me pongo el impermeable ABAJO de la chaqueta mojada para mantener la nueva camiseta seca. Qué cambio, aquí hace un sol precioso mientras solo a un par de kilómetros sigue cayendo el diluvio. Hay una pareja de alemanes que se me quedan viendo como si viniera yo de Marte, me imagino que en Alemania no hay moteros mojados.


De ahí acabo de salir…?






A partir de aquí, solecito!



Continúo el viaje por unas áreas preciosas, y al contrario de la costa, casi no hay nada de tráfico excepto por algunos campervans, la mayoría con placa francesa pues es un puente y todo el mundo esta afuera. Ya comienzo a ver otras motos, y entre más me acerco al Parque Nacional de Verdón más motos hay, y al final de este viaje ya me habré cruzado con más motos que en todos mis recorridos en España juntos. Es un verdadero placer, los paisajes son muy bonitos y la carretera en buen estado, aunque no tan bien como la mayoría de las carreteras comarcales que usé en España. La moto anda de maravilla y yo me siento muy relajado conduciendo sobre mojado, aún a buen paso. Estoy aplicando varias de las cosas que he leído aquí en el foro y me dan resultado, es una pasada!


He hecho mi reservación en un hotelito motero que está justo sobre la Ruta Napoleón, 23kms al sur de Castellane, y fue todo lo que encontré pues toda la región está llena de turistas, y tiene toda la pinta de ser un buen lugar. Ya nunca salgo sin haber reservado hotel, pues ya tuve la experiencia de por andar haciéndole al aventurero pasé dos horas comiendo mierda y muerto de frío buscando hotel a las diez de la noche.
Hasta hace unos minutos me he sentido muy bien, sin duda distraído por el placer de la conducción, pero ya me caló mucho el frío y las tripas están empezando a protestar, y de inmediato sé lo que va a pasar. Tiempo estimado para la explosión: 5 minutos. Entro a registrarme y el chico que esta de camarero me da mi llave sin mas ni mas, nada de tarjeta de crédito, pasaporte o nada… Genial! Me voy rápido a la habitación pues estoy empezando a tiritar, tanto de frío como de “lo otro”.

















Estaba yo confiado de que se me iba a pasar rápido el malestar, pero estoy empeorando rápido. Tengo mucho frío y me duele todo mi hermoso cuerpo, lo que me indica que es algo un poco más de un simple caso de café árabe con dátiles en panza vacía. Esto me hace sospechar un bocadillo de pollo que me comí en China poco antes de salir del hotel… Malditos chinos y su comida! Permítome hacer la aclaración que la comida china EN CHINA es un verdadero ASCO que no tiene nada que ver con el restaurancito chino que conocemos en el mundo cristiano. Comen unas porquerías que yo ni a un perro se las daría, pero bueno, a cada quien… Quizás eso digan ellos de la comida mexicana, aunque hasta donde yo sé allá no comemos ratas o gatos, y a la sopa de pollo no le ponemos las patas del pollo con todo y uñas. De las partes del cerdo que se comen, mejor ni hablo.


Pero ya me desvié del tema. Después de hacer mi gracia me tengo que meter a la regadera con agua hirviendo pues estoy temblando de frío y solo quiero meterme a la cama. Ya encamao y con algo de abrigo en una media hora me siento mejor, normalmente ahora sería la hora de comer algo con un par de cervezas pero nada de comida nada suena bien, y mucho menos alcohol. Eso me indica que SÍ estoy mal, pues una cerveza jamás la dejaría escapar.


Bajo al restaurancito a comer algo pero el menú solo ofrece pizzas, hamburguesas y paninis, eso sí, todo se ve delicioso pero lo único que tolero es medio panini de atún.






Mi cena de hoy (y de mañana)




Los dueños del hotel son muy amables y me ofrecen meter la moto a su garaje durante la noche. Finalmente me acuesto a dormir y sintiéndome fatal. Con un poco de suerte y mañana me levantaré buenisano y como si nada hubiera pasado pues me espera un día muy largo de unos 500kms, que he planeado hacer así:





Tengo la esperanza de sentirme mejor por la mañana pues si no hay mejoría no me quedará más remedio que regresarme a Cannes y mandar todo al diablo. Tengo escalofríos y me duele mucho el cuerpo. Ya veremos.

Domingo 13 de Julio


Pasé una noche bastante mala, por una parte las levantadas al baño y por otra las pesadillas que tuve al soñar que cancelaba todo y me regresaba a Cannes después de 24 horas. Continúo rehidratándome y me siento bastante mejor, así que descarto el abortar el viaje y regresarme por donde llegué. Es muy temprano y hace una mañana preciosa, al bajar ya está la dueña invitándome para el desayuno y no puede creer que no voy a tomar ni un café, pero entiende perfectamente y me prepara un croissant con no se qué clase de mermelada hecha en casa que esta exquisita. 


Amanecer en Sèranon





Ya la ropa debe de estar seca



Vamos al garaje a sacar a la Motorka y como ya tengo todo preparado, en cuestión de minutos estamos en camino. Hay muy poco tráfico por ser temprano pero con toda seguridad es cuestión de tiempo para que estas carreteras del área estén a reventar. Me dirijo en dirección a Castellane y ahí dejo la Ruta Napoleón para tomar la N952 a la izquierda, que me llevará por el lado norte del Cañón de Verdón. 


Castellane, con su mercado dominical





Seguimos con poco tráfico y comienza a haber más motos, y la vasta mayoría de ellos saludan y van a paso tranquilo. Me encuentro con un par de grupos de motos que obviamente van en tour pues traen todos los mismos chalecos fluorescentes, y se paran en los lugares más inconvenientes que puede haber, a media carretera, a media curva, unos esperando y otros regresando a buscar a otros, todo por tomarse fotos unos a otros. Paso con mucho cuidado e intento alejarme rápido de ellos, pues no están poniendo ninguna atención y ya hay bastantes autos por aquí también. Hay unas vistas muy bonitas pero nada del otro mundo, y ciertamente nada que no haya visto ya en España.
Cañón de Verdón, por el lado norte











Me sorprende lo bien que me he sentido, salí hace ya una hora y no he tenido ninguna molestia pero no quiero hacer mucha confianza. Ya me he planteado lo que voy a hacer en caso de “emergencia estomacal” y tengo ensayada mentalmente la maniobra de parar la moto y salir corriendo a la zanja o arbusto más cercano con el rollo de papel que tomé “prestado” del hotel. En qué líos se mete uno y todo por andar en la motito. Gracias a la providencia eso nunca sucedió, pero lo que sí fue normal es que al bajarme de la moto por cualquier motivo (gasolina, etc.) fue imperativo hacerlo en un lugar con baño, hay que notar que en Francia los supermercados NO TIENEN BAÑO! 


Llego a mi primer waypoint en Riez y al norte en dirección a Digne, y ya ahí tomo la decisión de modificar la ruta e irme al oeste a tomar la Autoroute hacia Gap en lugar de la comarcal hacia Barcelonnette/Lac de Serre- Ponçon pues ya llevo tres “escalas técnicas” y a este paso no voy a llegar nunca a Aosta. El camino es muy bonito, y hay multitud de campos de Lavanda, sin duda para la industria de perfumería de Grasse.


En ruta hacia Digne







Como he dicho, las autopistas no me molestan en nada, son mi oportunidad para descansar un poco de las curvas, del tráfico y para refrescarnos a mí y a la moto. Además, es imposible ver todo cuando uno cruza un país con el tiempo medido.
La autopista termina al llegar al embalse de Serre- Ponçon y de ahí es nacional hasta Briançon.  


Embalse de Serre- Ponçon





Briançon me ha parecido un lugar bonito donde es evidente que el esquí es el modus vivendi y el pan de cada día. Aquí de nuevo comienza a amenazar la lluvia, así que de inmediato me paro a enfundarme con el impermeable pues el numerito de ayer no me vuelve a pasar.

Briançon



Aquí vuelvo a cambiar la ruta desgraciadamente pues el tiempo se ve muy malo hacia la montañas del noroeste y quiero llegar al hotel en Aosta antes de las siete. Esto significa más autopista y me voy a perder el paso por Albertville y Chamonix, pero como se ve el tiempo por esa ahora es probable que ni siquiera se vea mucho. Me siento algo agotado, y aquí es cuando – al ver la ruta modificada – debí de haber cambiado mi plan de ir hacia Aosta y en lugar de eso acercarme más hacia Milán, pero me dió “visión de tunel” y nunca me pasó la idea por el cerebelo. Tomo pues camino a Susa, ya en Italia, y de ahí la autopista a Turín/Ivrea/Aosta. Cabe notar que esta última parte de la autopista hacia Aosta es muy bonita y goza de las mismas vistas que la nacional que corre paralela a ella, pues es un valle estrecho, no es una manera grandiosa de ver el aréa alpina, pero es lo que hay y no me puedo dar el lujo de pasar once horas en la moto y ya con siete horas montado la espalda comienza a recordarme que es hora de parar.


Benvenutti a l’Italia



Benvenutti a l’Aosta



Benvenuto a l’albergo (por lo menos eso creía yo)



Encuentro el hotel sin problemas gracias a la sabiduría del GPS, y me recibe una chica hermosísima que hasta me hace olvidar mis achaques de salud, pero se me desvanece la sonrisa cuando me dice que no tengo reservación. ¿Coooomo? le dijo yo… pero si la he hecho hace un mes a través de Booking… “Alora…Ah, sì, ma ho scoperto che non è per oggi, è domani!” …  Domani? Mañana? Como que “mañana”? Debe de haber un error, y si lo hay:LA PUTA QUE ME PARIOOO, ME EQUIVOQUE DE FECHA!!! No es posible, pero así es. A ver, hagamos cuentas: Me duele la panza, la espalda, es posible que me cague en cuestión de minutos, y estoy en Aosta en un fin de semana largo en Italia con todos los hoteles llenos y la final del mundial.
Modo de Control de Pánico: ON
En ese instante la cordura gana terreno y saco el iPad para ver si booking.com me saca del aprieto. Eleonora (así se llama el cuerpo celestial que me atiende) me conecta al WiFi y tanto Allah como todas las deidades posibles me iluminan y sucede que hay UNA habitación disponible a la vuelta de la esquina, a escasos metros de aquí. La criatura angelical frente a mí está casi más acongojada que yo, y me promete ver si me perdonan el cargo por cancelación, me da su bendición, y sin más, me voy al otro hotel con mucho alivio. Ahí me recibe Gabriella con mucha sonrisa, hay parking para la moto ahí mismo, y así termina mi día de moto.


El hotel HB Aosta no tiene nada de especial pero es cómodo y tiene buen restaurante, además el personal es muy amable. Ceno ahí mismo un menú del día bastante bueno y razonable que me sabe a gloria pues es mi primer comida real en dos días desde antes de salir de China. Luego salgo a dar una pequeña caminata por la avenida peatonal principal y de paso a buscar un ATM pues ya los fondos están bajos. Es muy bonito, y por supuesto que olvidé la cámara en la habitación, pero ya estoy alejado y no voy a regresar por ella, aparte, ni el teléfono móvil traigo pues mi iPhone está descompuesto y el Samsung de emergencia que traigo simplemente lo odio… sin mi iPhone siento como que me falta un riñón, y yo que me reía de los que no pueden vivir sin el estúpido móvil hasta para ir al excusado! 
Parece ser que todas las televisiones del pueblo están concentradas en los bares y restaurantes de aquí, y en todas está la final del mundial. Normalmente me hubiera metido a alguno de estos barecitos a masacrar un whisky, pero no hoy.
Esta vez, a dormir temprano que mañana será otro día muy largo.

Ruta final de hoy

 

Lunes 14 de Julio, 2014

Después de pasar una buena noche por primera vez, es hora de irnos a Milano a dejar la moto y a regresar a la Tierra del Nunca Jamás. Estoy solo a un par de horas, pero la experiencia ya me enseñó que el proceso puede ser muy lento y todo puede pasar, como las perdidas, no hay personal, etc. Y como soy archienemigo de andar a las carreras, pues salgo del hotel temprano a eso de las siete, y así me puedo dar el lujo de detenerme las veces que se me pegue la gana.

Como ayer no tomé ninguna foto en Aosta, me voy a meter al área peatonal ahora que no hay nadie (las 7am equivale a la madrugada en Italia) y a ver si logro captar algo de la esencia de este lugar tan bonito. El chico del restaurante del hotel que me atendió ayer no puede creer que me voy sin desayunar y me insiste que me tome un café por lo menos, pero cuando le explico lo que pasa entiende perfectamente y me da su bendición.

Hoy empacamos rápido


Unas vistas de Aosta


Como he mencionado antes, la autopista es muy bonita pues va siguiendo el curso del valle de este a oeste siguiendo en partes el curso del río y plagado de pueblos milenarios a ambos lados. Hay unas vistas preciosas. Ayer conseguí poner la ruta deseada en el GPS, que incluye una desviación al norte para evitar el área metropolitana de Milano pues aparte de que le tengo fobia a las grandes urbes, el tráfico mañanero es muy posible que esté pesado. Por supuesto que toda la autovía es de peaje (creo que en toda Italia lo son, no sé), y a la hora de llegar es un solo pago de 21.00 pero no me interesa pues lo importante es llegar relajado y con tiempo, además, la mayor parte del camino tiene muy bonitas vistas.

Solamente me encuentro con un embotellamiento de tráfico a unos pocos kms. de mi destino, pero se termina rápido. No voy al centro de Milano sino a un pueblo que se llama Rescaldina, más bien cerca al aeropuerto de Malpensa, lo que me queda muy conveniente. En Italia, el hospedaje lo he coordinado con Francesco Venzi, dueño de la compañía CIMT (Central Italy Moto Tours). Lo conocí en Marzo cuando renté una 1200RT en Roma, y es una excelente persona así que con ellos nos quedaremos en toda Italia pues tiene facilidades en Milano, Roma, Florencia y Catania.

El encargado en la oficina de Milano es Omero, un tipo enorme y encantador ex-conductor de camiones que sonríe el 100% del tiempo y es motero de toda la vida. Por supuesto que no tenía ni idea de que yo llegaba pues nunca se molestó en leer sus emails pero no importa pues su recepción es igual de cálida, y está esperando que lleguen un par de motos rentadas durante el fin de semana. Mientras me cambio y arreglo mi ajuar, me recuerdo que ya estoy en Italia, donde el concepto del tiempo y las formalidades son totalmente etéreos. Aparte de que Omero no tenía ni idea de mi llegada, el tío que Omero espera ya trae más de dos horas de retraso al llegar, pero Omero ni se inmuta (quizás por el hecho de que el susodicho es policía y trae consigo a una chiquita que parece modelo de Armani, y que está que se derrite de lo buena que está). Al igual que yo, desempacan la Multistrada que rentaron y se tardan media hora más que yo. Estoy anonadado con ver la capacidad que tienen los Italianos para hablar, y me refiero a los hombres, el ritmo e intensidad del verbo es igual o superior a una ametralladora Alemana MG42.

Omero y el garaje de CIMT

Si algo me ha enseñado esto de andar de viajero y expatriado es que las peculiaridades culturales de cada país y su gente son innegables, tanto las buenas como las no tanto, y excepto por algunos casos aislados la gente refleja el carácter del país. Voy a tener que adaptarme al “estilo” italiano de hacer las cosas, comenzando con que hay que tolerar a uno que otro animal enlatado que vi en la autopista de esos que aparte de que van casi a la velocidad del sonido no se han enterado que los indicadores de dirección existen (solo vi dos o tres, pero habrá más), y de que nada sucede a tiempo.

Para dar un ejemplo, cuando dejé la moto en Cannes con Alex (que es Alemán) le hizo una inspección minuciosa a la moto, tomó fotos y me hizo firmar ocho formas con pago por adelantado. Omero se fumó un par de cigarrillos, me contó nueve historias, me pidió la llave de la moto, y ya. No quiso dinero pues no sabe cuánto cobrarme. Después, me llevó a la estación del tren, me compró el billete, me llevó al andén, me recordó que el tren correcto es verde, blanco y rojo, y que dice MALPENSA enfrente, me dio mi beso, y se fue.

El aeropuerto de Malpensa está a menos de diez minutos y el tren me lleva ahí mismo, abajo de la terminal. Como siempre, el vuelo va lleno y como voy “sujeto a humillación” – perdón – a “ocupación” debo de esperarme hasta poco antes que cierren el vuelo y que acepten a los rezagados. Llego al poco tiempo al filtro de seguridad y simplemente quedo horrorizado al ver la cola… MILES de gentes! Si me meto ahí seguro me va a dejar el vuelo. De reojo veo un pequeño anuncio que dice “VIP line” y me doy cuenta de que si pagas 10 euros no haces cola así que raudo y veloz me voy allí, con la grata sorpresa de que a los pasajeros de clase J o F (Business o Primera) no les cobran, así que en dos segundos estoy del otro lado. Soy increíblemente afortunado de poder viajar así, aunque hay de todo y a veces no me queda más remedio que irme en clase Proletaria, como lo hice toda mi vida así que no me importa.


Resumen

Yendo en el trenecito a la terminal veo el avión de mi compañía y ya me siento como en casa. He disfrutado mucho la moto y la ruta a pesar del malestar y al hecho de que no he probado casi alimento y CERO cervezas o vino… en Francia e Italia! Qué sacrilegio pero así es esto de los viajes. Me da mucho gusto el haber traído a la Motorka aquí y dejarla lista para ahora en Agosto que regrese con la Jefa a lo que será nuestra primera salida en moto juntos, y eso me emociona mucho. Por otro lado nivel de cansancio ha sido extremo, y no volveré a hacer estas peripecias de venir a motear inmediatamente después de llegar de un viaje largo. En lo que respecta a China, espero no volver a ir JAMAS, pues si lo hice fue solamente para hacer posible esta salida, y si tengo que volver a ir me alimentaré únicamente de aire mientras esté allí. He terminado con un tratamiento de antibiótico por una semana y ya estoy mejor, por el lado positivo, perdí tres kilos en una semana, así que no todo es malo.
Gracias por leer hasta aquí y espero que esta mini-crónica no haya aburrido a la audiencia, quedamos pendientes para Agosto cuando regresemos al siguiente episodio, que se llamará “Con la Dómina en los Lagos”…

Saludos y V’sss

GO

NO GO!

seguimos trabajando...

seguimos trabajando…

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